martes, octubre 31, 2006

Halloween tradición o engaño

Esta es una fiesta dedicada a los muertos, esto inicia hace 2000 años con lo que se conoce como los galos, que en este tiempo es Irlanda, Gran Bretaña, el Norte de Francia, donde se celebraba un festival al Dios de la muerte, llamado sant majen. Se creía que el día de este dios, el permitía que los muertos visitaran sus hogares.

Lo celebraban el 31 de octubre, ya que en aquel entonces el 1 de noviembre se iniciaba un nuevo año, esa celebración marcaba el inicio del frió, de la oscuridad y del decaimiento y siempre lo asociaban con la muerte del ser humano. Ahora bien ¿es esto una celebración pagana? Si, por que todo aquello que no es de rendirle culto a JEHOVA DIOS, es pagano, así lo describe la Biblia.

Las razones por la que no se debe celebrar Halloween son:

1- Porque no es bíblico. Celebramos la cena del Señor porque es bíblico, lo dice en los evangelios “hagan esto en conmemoración mía”.

2 -No se debe celebrar por que es una exaltación al espiritismo y la comunicación con los muertos, si usted ve la TV, se dará cuenta que todo lo que se presenta en ella desde la semana pasada tiene que ver con muertes, brujería, espiritismo, hasta en los muñequitos ves como presentan personas atravesando la pared, y vivos comunicándose con los muertos, entre comillas, pues como esta establecido que los hombres mueran una sola vez y después el juicio.

3- El día de Halloween es utilizado para hacer cultos a demonios y sus principales, se sacrifican niños escogidos, que lo desaparecen de sus hogares, es por eso que es esta fecha crece la perdida de niños. Dice la palabra en deteuronomio 18: 10 “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas cosas abominables Jehová, tu Dios, expulsa a estas naciones de tu presencia”.

4- Los disfraces son connotaciones demoníacas, en las fiestas de los galos, se disfrazaban para que los espíritus no le conocieran. En la Biblia cuando se refiere a disfraz, se refiere a algo malo, a un acontecimiento de engaño, y el mayor es cuando se refiere al enemigo, que dice “el dios de este mundo se viste o disfraza de Angel de luz”.

5- no se debe celebrar por que este culto no exalta a Dios, dice Deuteronomio 10:20 “A Jehová, tu Dios, temerás, a él solo servirás, a él seguirás y en su nombre jurarás. Él es el objeto de tu alabanza y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.

6- No debemos hacer los que los demás hacen, miqueas 5: 4 dice “Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, con todo, nosotros andaremos en el nombre de Jehová, nuestro Dios, eternamente y para siempre.

7- No dejes que esta celebración pareciendo algo bueno te engañe, siendo verdaderamente malo. 2 de corintio 11: 14-15 dice “esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

lunes, octubre 30, 2006

Usted tiene que tomar la decisión

Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.
–(Marcos 5:22-24)

Me pregunto: ¿cuándo va Dios a hacer algo acerca de este problema? ¿Alguna vez se ha hecho usted esa pregunta? Si es así, se sorprenderá al descubrir que la respuesta depende cien por ciento de usted.

Hay un caso en Marcos 5 que le mostrará lo que quiero decir. Jesús acababa de bajar de una barca y la gente lo estaba apretando, "rodeándole". La gente le había hecho retroceder a la playa cuando, súbitamente, venía un hombre pasando en medio de esa multitud para llegar a Jesús.Marcos registra que el hombre se postra a los pies de Jesús y le ruega, diciendo: "Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella... y vivirá".

Piense en esa situación por un momento. Aquí hay un hombre que en el campo político equivale al alcalde de la ciudad. Pero está tan decidido a llegar a Jesús que se abre paso a través de la muchedumbre y hace suficiente espacio para caer a los pies de Jesús. Él ha tomado una decisión y cuando llega a Jesús, dice exactamente lo que es: Pon las manos sobre ella y vivirá.

Permítame preguntarle algo: ¿Quién cree usted que está dirigiendo el ministerio de Jesús aquí? ¡Este hombre! Un hombre que ha tomado una decisión. Cuando él declara esa decisión, Jesús no dice nada. Él sólo deja lo que está haciendo, se vuelve y le sigue. En una multitud literalmente de miles, la decisión de fe de un hombre dirige las actividades de Jesús.¿Qué significa eso para usted? Significa que si usted está sin hacer nada, esperando que Jesús decida sanarle, que decida ayudarle y que decida prosperarle y darle la victoria, usted va a estar esperando por mucho tiempo. Porque no es Jesús quien tiene que tomar la decisión, sino usted.

jueves, octubre 26, 2006

La oración en medio de una crisis

La Biblia dice que “la oración eficaz del justo puede mucho” (Stg. 5:16).

Eficaz, eso es exactamente lo que queremos que sea nuestra oración, especialmente en una crisis. Si cumplimos con los requerimientos de Dios, podemos tener la confianza de que Él pondrá en acción energía divina en la situación, y nuestras oraciones tendrán fruto.Requerimiento # 1 –Oración ferviente.

Las oraciones fervientes, motivadas por un corazón profundamente abrumado, están llenas de pasión y de una fuerte sensación de impotencia personal. Ellas también se concentran en una dificultad específica que nos preocupa mucho. La Biblia llama “rogando encarecidamente” a este tipo de oración (Col. 4:12).Requerimiento # 2 –Justicia.

En el momento de la salvación, nos convertimos por derecho en hijos de Dios. Somos sellados permanentemente con el Espíritu Santo, y somos declarados justos para siempre gracias a nuestra posición en Jesucristo.

Pero la palabra “justo” se usa también para describir la conducta de un creyente. Esto significa que, para ser llamados “justos”, debemos ser hallados en Cristo (Fil. 3:9) y tener un estilo de vida obediente delante de Dios.

Si voluntaria y deliberadamente pecamos, no estaban viviendo justamente y nuestras oraciones no serán eficaces.Cuando el Señor oye una oración fervorosa, sabe quién está orando.

Si es una persona justa cuya vida refleja la voluntad de Dios, la Biblia promete que el Espíritu Santo comenzará su trabajo divino.Dios responde con gran poder las oraciones de toda persona justa. ¡Esa persona puede ser usted!

miércoles, octubre 25, 2006

Misericordia gratuita para todos

isaias 55; 1-13

55:1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.
55:2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.
55:3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.
55:4 He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones.
55:5 He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.
55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
55:8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
55:9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
55:10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
55:11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
55:12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.
55:13 En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.

martes, octubre 24, 2006

Oración pidiendo socorro y prosperidad

Salmo Capítulo 144

144:1 Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra;
144:2 Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.
144:3 Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que en él pienses, O el hijo de hombre, para que lo estimes?
144:4 El hombre es semejante a la vanidad; Sus días son como la sombra que pasa.
144:5 Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende; Toca los montes, y humeen.
144:6 Despide relámpagos y disípalos, Envía tus saetas y túrbalos.
144:7 Envía tu mano desde lo alto; Redímeme, y sácame de las muchas aguas, De la mano de los hombres extraños,
144:8 Cuya boca habla vanidad, Y cuya diestra es diestra de mentira.
144:9 Oh Dios, a ti cantaré cántico nuevo; Con salterio, con decacordio cantaré a ti.
144:10 Tú, el que da victoria a los reyes, El que rescata de maligna espada a David su siervo. 144:11 Rescátame, y líbrame de la mano de los hombres extraños, Cuya boca habla vanidad, Y cuya diestra es diestra de mentira.
144:12 Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, Nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio;
144:13 Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; Nuestros ganados, que se multipliquen a millares y decenas de millares en nuestros campos;
144:14 Nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; No tengamos asalto, ni que hacer salida, Ni grito de alarma en nuestras plazas.
144:15 Bienaventurado el pueblo que tiene esto; Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.

lunes, octubre 23, 2006

Escoja la vida

Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
–(Romanos 8:6)


Si a usted se le dieran a escoger entre la vida y la muerte, ¿cuál escogería? La respuesta parece obvia, pero en realidad no lo es. Elegir la muerte no significa saltar del puente más cercano, es mucho más sutil que eso.

La Biblia dice que ocuparse de la carne y enredarse en el mundo es muerte. Pero nos dice también que la vida es: "Hijo mío... está atento a mis palabras... porque son vida a los que las hallan" (Proverbios 4:20-22). El ocuparse del mundo es muerte. El ocuparse de la Palabra es vida.

En Lucas 10 vemos un ejemplo muy claro de este principio: lo que les sucedió a María y Marta. Quizá usted conozca lo que pasó. María estaba sentada a los pies de Jesús oyéndolo enseñar mientras que Marta, muy afanada, estaba en la cocina preparando el almuerzo para todos.Por fin, Marta no aguantó más; se acercó a Jesús y le dijo: "Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada" (Lucas 10:40-42).

María había dejado todo a un lado, para poder oír la Palabra. Pero Marta había dejado que los asuntos, aparentemente importantes, de la vida tomaran precedencia sobre la Palabra. Había elegido la muerte en lugar de la vida.

¿Ve usted lo fácil que es caer en ese error?

No cometa el mismo error que cometió Marta. No se enrede tanto en los asuntos de la vida para que no escoja por descuido la muerte. Decida poner la Palabra en primer lugar. ¡Escoja la vida!

viernes, octubre 20, 2006

EXHORTACION

10:1 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;

10:2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,

10:3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,

10:4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

10:5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.

10:6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.

10:7 Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.

10:8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil.

10:9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.

10:10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.

10:11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.

10:12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

Todo me es lícito, pero no todo conviene;todo me es lícito, pero no todo edifica.

jueves, octubre 19, 2006

Una brújula para el viaje de la vida

3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; 3:2 Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. 3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; 3:4 Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres. 3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 3:6 Reconócelo en todos tus caminos.

proverbios 3:1-6

Una brújula es una herramienta direccional útil, hecha siempre para apuntar hacia el Polo Norte. Al usarla, los viajeros pueden determinar si se están dirigiendo hacia el norte o a otra dirección. En el reino de Dios, la Biblia es la brújula que siempre señala un solo camino: Dios mismo. Dirigirse “proa al norte” es seguir la senda de la rectitud. Consultemos nuestra brújula, utilizando a Proverbios 3, para recibir orientación práctica en cuanto a nuestra vida diaria.

El primer paso para utilizar una brújula, es verla. El estudio diario de la Biblia nos mantendrá en la dirección correcta. El obedecer los principios bíblicos nos permite capear las tormentas difíciles y mantener el rumbo.

Dios promete prosperar a quienes guardan Sus mandamientos (vv. 1, 2).

En segundo lugar, la verdad de la Palabra de Dios debe ser nuestra única norma para la vida. En particular, las relaciones con los demás deben caracterizarse por la benevolencia. Nuestra recompensa será el favor divino y una buena opinión de parte de Dios y de los hombres (vv. 3, 4).

Tercero, nuestra brújula nos dice que debemos confiar en Dios con todo nuestro ser, aun cuando las circunstancias nos desconcierten y nuestras decisiones sean desagradables. Debemos dejar a un lado el razonamiento humano, y poner al Señor y Sus caminos primero (v. 5).

En cuarto lugar, la Biblia puede arrojar luz en cualquier situación que enfrentemos, ya sea económica, de algo que nos preocupe, de relaciones o de trabajo. Confiar en Dios y tener Sus respuestas, no las del mundo, traerá bendición (v. 6).

miércoles, octubre 18, 2006

Verdaderamente Libre

Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.
–(Salmo 103:2-5)

¿En realidad hay un propósito divino tras las cosas malas que le suceden a usted? ¿Es posible que sus enfermedades y calamidades sean parte del plan de Dios para su vida?

Antes de que pueda empezar a recibir la sanidad y el poder liberador de Dios, usted tiene que saber la respuesta a esas preguntas y aclarar ese asunto de una vez por todas. Si tiene alguna sospecha de que Dios es la fuente de sus desventuras, entonces no podrá creer que Él pueda liberarlo de sus dificultades; además, estará paralizando su fe porque creerá que si evita esas cosas estará oponiéndose a la voluntad de Dios.

Para que pueda recibir todos los beneficios que Dios desea darle, usted debe estar de acuerdo con que Él es un Dios bueno. Debe creer que la voluntad de Dios para usted es la salud, no la enfermedad; la prosperidad, no la pobreza; la felicidad, no la tristeza, cien por ciento del tiempo. El Salmo 103 es suficiente para probar que eso es cierto. Pero si no es suficiente para convencerlo, también hay muchos otros salmos. Uno de los mejores versículos conocidos es el Salmo136:1 que dice: "Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia".

Si las tradiciones religiosas le han privado de la bondad de Dios, si le han enseñado que Él permite dificultades en la vida para enseñarle algo, empiece hoy a deshacerse de esas tradiciones y reemplácelas con la verdad. Lea la Biblia y deje que Dios mismo le diga por medio de su Palabra que Él es el Dios que lo sana (Éxodo 15:26). Escudriñe las Escrituras y vea por sí mismo la verdad de que Dios es misericordioso (Salmo 86:5); bondadoso (Jeremías 9:24) y compasivo (Salmo 145:8).

Deshágase de las dudas y abra su corazón para recibir la verdad acerca de su Padre celestial. Es lo único que podrá hacerle verdaderamente libre.

martes, octubre 17, 2006

Un Corazon Dispuesto

Por el Hermano Pablo

Rut fue a su buzón de correo y encontró una sola carta. Antes de abrirla, notó que no tenía ningún sello postal sino sólo su nombre y dirección. La carta decía: «Querida Rut: Voy a estar en tu barrio el sábado por la tarde y quisiera verte. Con amor eterno, Jesucristo.»

Las manos le temblaban mientras ponía la carta en la mesa. «¿Por qué deseará Dios visitarme si no soy nadie especial? Y no tengo nada que ofrecerle.» Recordó su despensa vacía y pensó: «Debo ir al supermercado y comprar algo para la cena.» Rut tomó su cartera en la que tenía apenas cinco billetes, se puso el abrigo y salió corriendo. Compró un pan francés, media libra de jamón de pavo y una botella de leche. Se quedó con sólo doce centavos hasta el lunes. Pero se sentía satisfecha.

De vuelta a casa con su modesta compra bajo el brazo, escuchó una voz que le decía:

—Señorita, por favor, ¿puede ayudarnos?

Rut había estado tan absorta en sus planes para la cena que no había notado dos figuras acurrucadas en la acera: un hombre y una mujer, ambos vestidos de andrajos.
—Mire, señorita —insistió el hombre—, no tengo trabajo, y mi esposa y yo hemos estado viviendo en la calle. Estamos muertos de frío y de hambre. Si usted nos pudiera ayudar, se lo agradeceríamos mucho.

Rut los miró. Estaban sucios y apestaban. Si de veras querían trabajar, ya hubieran conseguido algún empleo. —Señor, me gustaría ayudarlos, pero yo también soy pobre. No tengo más que un poco de pan y jamón. Es lo que pensaba darle de comer a un invitado especial que viene a cenar conmigo esta noche. —Comprendo. Gracias de todos modos.

El hombre tomó del brazo a la mujer, y los dos se perdieron en el callejón. Al ver que se alejaban, Rut se sintió muy afligida. —¡Señor, espere! La pareja se detuvo, mientras ella se les acercaba corriendo.

—¿Por qué no toman esta comida? Puedo servirle otra cosa a mi invitado. —¡Que Dios se lo pague! —exclamó la mujer, agradecida, visiblemente temblando de frío. Rut se quitó el abrigo y le dijo: —Yo tengo otro abrigo en casa; ¿por qué no se pone éste?

En el camino a la casa Rut estaba sonriendo a pesar de que ya no tenía su abrigo ni la comida que había comprado. Pero al acercarse a su puerta se puso a pensar en que ya no tenía nada que ofrecerle al Señor, y se sintió desanimada.

Cuando metió la llave en la cerradura, notó que había otro sobre en el buzón. «Qué raro —pensó—. El cartero nunca viene dos veces el mismo día.» Intrigada, tomó el sobre y lo abrió:

«Querida Rut —decía—: Fue muy agradable verte de nuevo. Gracias por la comida y gracias también por el hermoso abrigo. Con amor eterno, Jesucristo.»

lunes, octubre 16, 2006

LA PACIENCIA ES EL CAMINO AL EXITO

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
–(Hebreos 10:35,36)

La mayoría de nosotros tenemos una idea distorsionada acerca de la paciencia. Pensamos que es algo que nos ayudará a sufrir el fracaso con abnegación, pero según estos versículos, la paciencia nos pondrá en el camino al éxito.

La paciencia, o la constancia, es el poder gemelo de la fe. Ambas trabajan para que las promesas de Dios se cumplan en su vida. Por ejemplo, digamos que usted necesita trabajo. Entonces abre la Palabra y ahí puede ver que Dios promete suplir lo que necesita y que Él se deleita en la prosperidad de sus siervos. Una vez que se da cuenta de esas verdades, la fe cobra fuerza y usted exclama: "Aleluya, tengo el trabajo que necesito".

Pero ¿qué sucede con esa fe si mañana usted va a tres entrevistas de trabajo pero no tiene éxito con ninguna? ¿Entonces qué? Pues, entonces es cuando la paciencia tiene que entrar en acción y usted tiene que tomar la decisión de ser constante y de actuar como si nada hubiera cambiado.

La verdad es que, si usted puso su confianza en la Palabra de Dios, nada ha cambiado; lo que la Palabra dijo ayer lo dice igualmente hoy. Por lo tanto, si pone la paciencia en acción, ¿sabe lo que va a decir después de esas tres entrevistas sin éxito? Va a decir: "¡Aleluya, tengo el trabajo que necesito!", así como lo hizo antes. O sea, la fe abre le la puerta a la promesa de Dios y la paciencia la mantiene abierta hasta que esa promesa se cumpla.

¿Tiene su mira de fe puesta en alguna promesa de Dios, alguna promesa que ha estado esperando por algún tiempo? No deje que la demora lo desaliente. Ponga la paciencia en acción. La Palabra garantiza que usted recibirá su recompensa.

viernes, octubre 13, 2006

POR LA FE

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.

Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.

Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa;

Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.

Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

¿Y TU QUE HARAS POR LA FE?

jueves, octubre 12, 2006

Si usted quiere un cambio

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.
–(Tito 2:11)

La gracia nos enseña y el "Espíritu de gracia" nos instruye en el ser interior. Deje que el Espíritu Santo de Dios le aconseje y le enseñe cómo vivir en este mundo.

Si usted escucha la voz del mundo, tendrá una mente mundana, o carnal, que es muerte. Pero si sintoniza la voz del Espíritu de gracia, tendrá una mente espiritual, que según la Palabra de Dios, es vida y paz. Por eso, cuando el Espíritu de Dios le hable por medio de esa voz suave y apacible en su corazón, escúchela y obedézcala. El método de Dios siempre da resultado. Confíe en Él y tenga presente que Dios siempre está interesado en su bienestar.

Quizás el Espíritu Santo esté indicándole que descarte alguna actividad que está absorbiendo su tiempo y su atención. O quizás esté instándole a que se levante un poco más temprano para orar y meditar en la Palabra de Dios.

Lo que el Espíritu Santo le esté diciendo que haga, si lo hace, usted será más fuerte en la gracia de Dios, y por consiguiente, en la bendición de Dios.

No vacile más. ¡HÁGALO! Si usted quiere un cambio, haga el cambio.

miércoles, octubre 11, 2006

ESTA OBRANDO EN TI

1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

1:3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

1:6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.

1:11Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.

1:16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.

1:20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.

Para que Dios llegara a crear al hombre pasaron 5 dias, pero su intencion era buscar en la tierra, quien se enseñoriara de su creacion, y dice la palabra que nos hizo a su imagen y semejanza, ¿lo sabias que eres hecho a imagen y semejanza de Dios?

De la misma manera que Dios obro en todo antes de llegar a nuestra creacion, es la misma menera en que El esta obrando ante las situacion que estas pasando, donde te preguntas ¿Donde esta Dios?.

¿Te digo donde esta El?

Separando de ti las tinieblas que te agobian.
Separando las aguas de la tierra, para que tengas un lugar seguro donde estar parado.
El esta obrando en tus necesidades, para que tu, con tu miradad puesta en El; te enseñorees de esa situacion.

martes, octubre 10, 2006

Viva libre de temor

El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.
–(Salmo 91:1-3)

¿Será posible vivir libre de temor en este mundo tan peligroso e incierto? ¡Sí, definitivamente es posible! Porque la protección es una promesa firme de Dios.

Pero no es una promesa para cualquiera, sino que es para los que moran a la sombra del Señor. Morar significa "habitar o residir habitualmente en un lugar". Morar bajo la sombra del Omnipotente significa vivir en constante unión con Él, guardando su Palabra y obedeciendo su voz. Los que permanecen en el Señor pueden vivir sin temor de lo que el diablo pueda hacer.

Sin embargo, permítame aclarar algo: la promesa de protección de Dios no garantiza que el diablo le dejará tranquilo a usted. Significa que Dios le dará una vía de escape cada vez que el dia¬blo levante su cara fea contra usted.

Si tiene temor de los peligros a su alrededor, pase más tiempo en la Palabra y en la oración hasta que su confianza en Dios venza su temor. Acérquese al Señor hasta que usted esté morando bajo la sombra del Omnipotente, y no importa lo peligroso que este mundo se ponga, ciertamente Dios lo librará.

lunes, octubre 09, 2006

Glorificad a Dios en vuestro cuerpo

1 corintios 6: 12-20

Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.

Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.

¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo.

¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.

Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

viernes, octubre 06, 2006

Trayendo bendición a través de la obediencia

13:1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

13:2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

13:3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;

13:4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

13:5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.

13:6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

13:7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

13:8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

13:9 Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume:

Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

jueves, octubre 05, 2006

Hasta alcance a ver, te será dado

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
–(2 Corintios 4:18)

No centre su atención en lo que puede ver en la esfera del mundo físico y natural. Todo lo que usted ve es temporal y sujeto a cambio. Por lo tanto, ponga su fe en el reino invisible y eter¬no. Las cosas que son eternas no están sujetas a cambio.

La Palabra de Dios es eterna. En ella hay 7000 promesas que tratan con cualquier situación que usted pueda enfrentar en la vida. Esas promesas nunca cambiarán no importa lo que suceda en este mundo en constante cambio.

No importa lo mal que su cuerpo se sienta, la Palabra siempre dirá: "por cuya herida fuisteis sanados" (1 Pedro 2:24). No importa lo mal que esté económicamente, la Palabra siempre dirá: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19).

Usted no tiene que resignarse a la existencia precaria que el mundo le ofrece. Eche mano de lo que la Palabra dice que usted puede tener. Centre su atención en las verdades eternas de Dios, no en las cosas que se ven, porque, después de todo, esas cosas están sujetas a cambio.

miércoles, octubre 04, 2006

En su decisión hay sanidad

Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
–(Mateo 18:16)

Usted ciertamente ha estado muchas veces en el valle de la decisión, balanceándose precariamente entre la victoria y la derrota. Por un lado, está la palabra del mundo escrita por Satanás que le dice, "no vas a ser sanado"; por otro, la Palabra de Dios que le dice: "mi Palabra es sí, y amén" y "por cuya herida fuisteis sanados" (1 Pedro 2:14) ¿Quién será el que determine el resultado de todo? Usted será el testigo decisivo.

Leí una ve de un hombre, que quería que, un pastor orara por él. El pastor le dijo: "La Palabra dice que usted está sanado". El hombre lo interrumpió y dijo: "Sí, yo sé que dice eso, pero tengo este terrible dolor aquí". Lo miro a los ojos y le dijo otra vez: "La Palabra dice que por la herida de Jesús fuimos sanados". "Lo sé -respondió él-, pero tengo este terrible... "Meneo la cabeza en forma negativa y le dijo "Óigame bien, la Palabra dice que usted está sanado". La cara se le puso roja y dijo: "YO SÉ QUE DICE ESO, PERO YO TENGO ESTE..." Entonces, se quedó callado y lo miró. Él no se había dado cuenta de que estaba dejando que los síntomas físicos fueran su evidencia. No importa lo que la Palabra dijera, él solo creía en lo que podía ver y sentir.

Cuando se tranquilizó, le dijo: "Mire, usted quiere que esté de acuerdo con usted y está enojado porque no lo hago; pero si lo hago, usted moriría. Pero si usted está de acuerdo conmigo y con la Biblia, podemos hacer que sea sanado".

De repente, lo entendió. Sus ojos se iluminaron: "¡Oh, gloria a Dios! Veo lo que quiere decir. Entonces, ¡estoy de acuerdo con la Palabra de Dios!" Le impuso las manos y Dios lo sanó al instante.

Él recibió la sanidad cuando estuvo de acuerdo con Dios. Pudo haber recibido la sanidad en su habitación o mientras manejaba o en cualquier otra parte. Pudo haberla recibido en el momento que decidiera ser el testigo decisivo.

Ahora bien, su parte es orar y confirmar su testimonio. Si lo hace, Dios lo respaldará; y cuando Él lo respalda, todo lo demás tiene que alinearse o quitarse de en medio. Usted es el testigo decisivo. ¿Cuál será su decisión?

martes, octubre 03, 2006

Evite los grandes fracasos

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
(Efesios 4:17-19)

Hay una estrategia sutil que el enemigo utiliza para controlar nuestra vida. La Biblia lo llama "lascivia", y significa "apetito sin límites de algo".

Se ha dicho que la lascivia es inmoralidad extrema; sin embargo, no empieza de esa manera extrema. Al principio, la lascivia empieza con algunos pensamientos que parecen inocentes, pero luego esos pensamientos se multiplican más y más hasta convertirse en pecados graves.

Por ejemplo, una tarde, cuando tenía como nueve años, me dejé llevar por el deseo de maldecir. Sabía que no debía hacerlo, pero sin embargo lo hice. Tenía un pariente que era tan bueno para maldecir al estilo del este de Texas que yo creía que él había inventado el maldecir. Yo tenía curiosidad y quería ver qué se sentía.

Cuando por fin me despojé de toda restricción y empecé a soltar maldiciones, cierto mal empezó a entrar en mi mente, y eso me afectó mucho por 20 años. Cierta ley fue puesta en marcha y, como resultado, mi carne empezó a apoderarse de mí.

No deje que Satanás se valga de la lascivia para perjudicarle. Decida tanto en su mente como en su corazón obedecer a Dios en las cosas pequeñas. Usted podrá evitar los grandes fracasos y disfrutar las grandes victorias si anda en el Espíritu de Dios un paso a la vez.

lunes, octubre 02, 2006

La Regla de Oro

Lucas
6: 27-38

6:27 Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;
6:28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
6:29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.
6:30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.
6:31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.
6:32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.
6:33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo.
6:34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto.
6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.
6:36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
6:38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.